martes, 1 de septiembre de 2009

1.4.Utilidad de la Filosofía


“¿Para qué sirve la Filosofía?” Tal vez, al comienzo del curso, vosotros os hayáis planteado esta misma cuestión. ¿Para qué me va a servir esto? ¿Cuál es la utilidad de esta asignatura?
Cuando observamos un instrumento, por ejemplo, un martillo, sabemos, al momento, cuál es su utilidad: clavar puntillas, golpear... Sin embargo, no todo tiene que servir para algo de una forma inmediata. La palabra servir procede del vocablo latino “servus”. Servus significa esclavo, siervo... La filosofía, en este sentido, no es una esclava, no tiene una utilidad inmediata. Sin embargo, puede ofrecernos otras utilidades más importantes.
En primer lugar, la Filosofía reside en los libros, en la literatura. Adentrarse en el mundo de la Filosofía permite movernos en el apasionante mundo de la literatura, en el mundo de los libros. Leer un libro es entrar en un mundo nuevo, en un mundo diferente. La lectura puede abrirnos la mente un poco más, lanzarnos hacia aventuras imprevisibles y hacernos viajar en el tiempo y en el espacio.
Además, la Filosofía permite conocer otras maneras de pensar que se han desarrollado en otras épocas y en otros lugares. De este modo, al escuchar la manera de pensar de otras culturas, podemos volvernos más abiertos y reflexivos.
En definitiva, la Filosofía desarrolla la capacidad que tiene cada persona de razonar, de reflexionar... Si fuera tan inútil, ¿por qué los dictadores, al llegar al poder, prohíben la lectura de algunos filósofos?


1ª ¿Cuál es vuestra opinión sobre este último interrogante? Si fuera tan inútil, ¿por qué los dictadores, al llegar al poder, prohíben la lectura de algunos filósofos?

2ª Lee el siguiente cuento de Rubén Darío y explica qué relación guarda con el tema de la utilidad que hemos visto.


El nacimiento de la col
En el paraíso terrenal, en el día luminoso en que las flores fueron creadas, y antes de que Eva fuese tentada por la serpiente, el maligno espíritu se acercó a la más linda rosa nueva en el momento en que ella tendía, a la caricia del celeste sol, la roja virginidad de sus labios.

- Eres bella.
- Lo soy –dijo la rosa.
- Bella y feliz –prosiguió el diablo-. Tienes el color, la gracia y el aroma. Pero...
- ¿Pero?...
- No eres útil. ¿No miras esos altos árboles llenos de bellotas? Ésos, a más de ser frondosos, dan alimento a muchedumbres de seres animados que se detienen bajo sus ramas. Rosa, ser bella es poco...
La rosa entonces –tentada como después lo sería la mujer- deseó la utilidad, de tal modo que hubo palidez en su púrpura.

Pasó el buen Dios después del alba siguiente.
-Padre –dijo aquella princesa floral, temblando en su perfumada belleza-, ¿queréis hacerme útil?
- Sea, hija mía –contestó el Señor, sonriendo.
Y entonces vio el mundo la primera coliflor.

Rubén Darío

1 comentario:

jonasEchegaray dijo...

muy bueno...!!!!!! :) gracias por la clara y excelente explicación.....